
¡Hola hola! (nada en particular solo quiero empezar). Tengo la cierta y clara convicción de que las teleseries dan un aporte muy importante y considerado en la cabeza de las personas mediocres. Cuantas veces pasas como una hormiguita más siguiendo el camino designado que llevan como si estuviera pavimentado y estructurado para llegar, lamentablemente, como todo único camino, a un único lugar, al mismo que llego la multitud que lo siguio. Mientras caminas, puedes ver de todo tipo de personas; protagonistas, antagonistas, secundarios, narradores omniscientes, etc. No faltará la ilusiín de un final feliz, y la destrucción de la maldad, tooodo un juego ilógico.
Ahora, cuando trato de construir mi propio camino, no falta el imbecil que trata de pasar por encima, pues claro, hay otros que también quieren contruir sus caminos pero lo hacen muy mal, no tienen previsto nada, van a impulsos. Creo que esta vez no estoy diciendo nada que nadie sepa, porque no he revelado nada de los grandes secretos del mundo y del más allá ¡já!. Vamos parte por parte a contar números, y los cantaremos al son de mis palmas, combinando movimientos de cintura y pasitos sin cambiar de pocisión. PLOP!
