
Haces sentir un sentimiento que no puedo explicar, mira mi actitud de desenfreno, mira mis ganas de tocar tu cuerpo al ritmo de mis impulsos locos por saborear el delicioso placer. Disfruto sentarme a tu lado y poder converzar de las historias monotonas, de la realidad, de nuestro lazo, de nuestras opuestas vidas que sin tener que estar juntas, lo están. Hace frío, y el abrazo es la parte en donde puedo sentir tu vida junto a mi, y es fortalecedor, tan fortalecedor como lo es un café en las mañanas de invierno.
Despertamos juntos, lo decidimos inconcientemente, y fue un juego de conocimiento, de complicidad, de disfrute, simplemente una comunicación satisfactoria. - ¡Eres lo que más amooo! - Grité en un momento de felicidad extrema, pero en realidad no sé si es amor, puedo dar la vida por ti, pero también la puedo dar por otro...
Vamos de la mano, vamos al compas de una linda y absurda canción que nos dicta los pasos que daremos en el camino. - !La canción! - Olvidé la letra, pero el ritmo me acompaña aún, se escucha a lo lejos, es casi un susurro, y es tu voz la que distingo entre el soplo del viento (es la combinación perfecta de tu naturaleza), también olvidaste la canción, - ¿Será que nunca la supimos? - No estaba escrita . Te veo desnudo, veo tus más privados secretos, veo lo que me entrega tu humanidad, tu boca libre de hablar, una sonrisa que me da la felicidad que refleja , un beso que besa mi alma, movimientos sin coordinación, un cuerpo con imperfecto. - ¡Vamos! - Toda mi vida la quiero pasar junto a ti...


