
Giraba la esfera situada en el centro del escenario; eran los últimos giros, pero ella no quitó su mirada de la esfera, hasta que se detuvo. Los alborotos de las personas que la rodeaban eran grandes, gritos, bailes, risas, música, etc. Ella al ver detener la esfera vió también deterner su vida... Le sorprendía el trancurso de la vida agena, cada minuto, cada segundo, sin poder evitar la muerte de la suya. En un instante dirige su mirada al rededor pero ya estaba sola, no quedaba gente en aquél lugar, para ella no significo mucho, pués ella ya no se encontraba ahí. Después de horas transcurridas ella sale y no tiene necesidad de abrir la puerta, camina por la vereda y se dirige a casa. Al entrar mira un pequeño cuadro en donde aparecen sus seres amados junto a ella, luego recorre las habitaciones y observa los rostros de quienes son su familia, rostros que reflejan un gran dolor. Ella agradece; agradece a la vida aunque ya acepto su condición, y se despide con una sonrisa...